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Para adolescentesPara muchos chicos y chicas, la adolescencia empieza entre los 10 y los 14 años y continúa hasta los 19 o los 21 años. El niño se vuelve introspectivo otra vez, y a menudo se irrita a sí mismo y a sus padres. Para el adolescente, es un periodo de preocupación con muchas cosas: acné, problemas relacionados con el peso, menstruación, desarrollo tardío, excitación sexual, presión escolar, aburrimiento, sermones de los padres, presión por parte de los compañeros y problemas financieros. Es un periodo de confusión afectiva, sobre todo en relación con los padres. El adolescente lucha para ser independiente pero teme demasiada libertad; resiente la protección excesiva pero necesita y quiere atención de los padres. Para los padres, es un reto mantener una perspectiva balanceada de la montaña rusa de emociones por la que pasa el hijo. Mientras el hijo vaga entre niñez y madurez, a menudo los padres no saben qué esperar. Tienen que disciplinar al hijo cuando hace falta, pero a la vez tienen que entender la necesidad creciente de actividad independiente por parte del adolescente. Los padres deben recordar que la vida es difícil para el adolescente, que los cambios de temperamento e intereses son normales, y que un cierto nivel de rebelión no es solamente normal sino sano. He aquí una lista de síntomas tempranos que se dan en familias que tienen un adolescente con trastornos afectivos serios. Gran parte de esta conducta cae dentro de lo normal; sin embargo, el grupo concluyó que, incluso con los síntomas menos pronunciados, había una sensación vaga pero perceptible de que el comportamiento era poco común.
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